La gripe, como probablemente sabes, es una enfermedad causada por un virus, y que por lo mismo, no puede tratarse con antibióticos. La mayoría de las veces no te queda más que recurrir a tratamientos que te puedan aliviar esos síntomas tan molestos, y en ocasiones, incapacitantes.

 

Sin embargo, dado que la mayoría de los medicamentos para tratar la gripe están disponibles de forma libre en las farmacias, la primera sugerencia que te hacemos es consultar primero con tu médico qué opción es mejor para ti.

 

Tu médico es quien mejor te puede asesorar sobre el tipo de medicamento antigripal que más te conviene, ya que conoce los principales activos que contienen, las posibles interacciones, los efectos adversos y las contraindicaciones.

 

Es importante recalcar que el uso de los antibióticos no tiene ningún efecto en la gripe, ya que generalmente es autolimitada, es decir, se cura por sí misma con el paso de los días. Sin embargo, el uso de antigripales te ayudará a reducir la intensidad de los síntomas y a sobrellevar más la enfermedad.

 

En la actualidad, los síntomas de la gripe se tratan con fármacos que incluyen componentes de distintas familias, como los analgésicos y antipiréticos, que contienen compuestos que regularmente conocemos, como el paracetamol, ibuprofeno y diclofenaco, los cuales te ayudan a aliviar el dolor de cabeza, la fiebre y el malestar general, entre otros síntomas.

 

Por otro lado, están los descongestionantes, cuya función es reducir la inflamación y la producción de mucosidad a través de la disminución del flujo de sangre local, por el estrechamiento de las arterias de los vasos sanguíneos. Por lo tanto, deberán tener cuidado aquellos pacientes con problemas cardiovasculares.

 

Lo antihistamínicos son ideales para tratar aquellos síntomas similares a los producidos por alergia, como escurrimiento nasal y ojos llorosos. Los que se utilizan con mayor frecuencia son loratadina y clorfenamina, pero algunos pueden causar sueño, por eso deben tener especial cuidado aquellas personas cuyos trabajos requieren estar alerta la mayor parte del tiempo, al conducir o utilizar maquinaria.

 

Adicionalmente, existen otros compuestos que se emplean dentro de otros medicamentos antigripales, como dextrometorfano, mentol, cafeína etc., pero los principales para aliviar tus síntomas son los mencionados anteriormente.

 

Siempre consulta a tu médico y haz caso a sus indicaciones, te prescribirá la mejor opción en tu caso particular.