El dolor de cabeza es tan antiguo como el ser humano. Fue el padre de la medicina, Hipócrates, que lo definió como una enfermedad grave y de curso periódico. ¿Y quién no lo ha sentido alguna vez?

 

Ese dolor, también llamado cefalea, es uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso. ¡Pero ojo! Porque puede ser aviso de alguna enfermedad, no precisamente grave, pero que, de ser recurrente, va a requerir de la valoración de tu médico. Así podrá indagar sobre tus antecedentes, las características del dolor y sus causas probables, para indicarte el tratamiento adecuado.

 

Como existen distintos tipos de cefaleas, es necesario distinguirlos de la migraña. Por ejemplo, la cefalea tensional, suele afectar ambos lados de la cabeza y se puede relacionar a estados de estrés, ansiedad o depresión.

 

Pero ¿habrá otra forma de identificar si tengo migraña y no un dolor de cabeza común?

Afortunadamente sí. Su inicio -conocido como pródromo– suele presentarse con síntomas que podrían atribuirse a otras enfermedades, como son los cambios de humor o la fatiga. Pero es la percepción de manchas, destellos, “estrellitas”, hormigueos y posteriormente el dolor severo, lo que nos advertirá que probablemente estemos sufriendo de migraña.

 

Comienza como un dolor moderado que tiende a empeorar con la actividad física habitual, durando un par de horas o hasta 3 días y provocando también náuseas al igual que vómito.

 

Además, el dolor que es característico de la migraña solo se siente en un lado de la cabeza y quienes padecen de ella, lo han descrito como una molestia punzante u opresiva, que los orilla a distanciarse de todo ruido o luz que pueda aumentar las incomodidades, buscando con urgencia la tranquilidad y el reposo.

 

Hay distintos factores que desencadenan un ataque de migraña. Cuando se presente uno nuevamente, tu médico tendrá qué detectar cuáles fueron sus detonantes para ofrecerte el tratamiento adecuado, y te explique sobre las situaciones que en tu caso activan la migraña. De esta manera, podrán valorar alternativas para que los cuadros sean menos frecuentes y disminuya su intensidad.

 

¿Quiénes son propensos a tener migraña?

Aunque puede aparecer a cualquier edad, es entre los 35 y 45 años que se presenta con mayor frecuencia, duplicándose el número de casos en mujeres.

 

Y pese a que no existe un tratamiento que permita eliminar por completo la migraña, sí es posible intervenir sobre la intensidad de los síntomas y obtener una mejoría. En algunos casos, el médico prescribirá un tratamiento farmacológico acompañado de ciertas medidas, entre ellas, realizar cambios en tu estilo de vida, tu alimentación o tus hábitos del sueño, para disminuir la intensidad de los síntomas o hacer menos probable que la migraña regrese.