No abandones tu tratamiento

Te necesitamos en el equipo

10 tips para seguir tu tratamiento correctamente

Tú juegas un rol muy importante en tu propio cuidado. Antes, el doctor solía verte como una suma de síntomas y diagnóstico, sin tener en cuenta tus necesidades individuales. Pero de aquel enfoque centrado en la enfermedad se ha pasado a un enfoque centrado en el propio paciente, porque se ha demostrado que se obtienen mejores resultados. Hoy en día, como paciente debes asumir un papel activo en las decisiones de tratamiento y tomar las riendas de tu cuidado.

El médico ya no se interesa solo por tus síntomas, sino que quiere oír tu opinión sobre tu problema de salud, tus expectativas de recuperación u otras preocupaciones que tengas. Es por ello que te pregunta acerca de tu estilo de vida, tu trabajo, tu familia y amigos, o tus intereses. El objetivo es involucrarte más con tu diagnóstico y plan de tratamiento, haciéndote corresponsable de tu salud.

Tu participación en la toma de decisiones médicas mejora tu apego al tratamiento y, en consecuencia, los resultados sobre tu salud. Hoy, más que nunca, te necesitamos en el equipo. Averigua por qué:

  1. Comprenderás mejor tu dolencia: Cuando el médico te explica los motivos de tu diagnóstico y te expone las opciones de tratamiento, adquieres mayor conciencia sobre lo que te pasa. Si no estás de acuerdo con él, externalízalo. Es la forma de estar más informado para tomar decisiones conjuntas sobre tu propio tratamiento. Pero también de quedar más conforme, de esforzarte por cumplirlo, y prevenir así posibles complicaciones.
  2. Tendrás mayor control sobre tu mejoría: A menudo, cuando estamos enfermos nos sentimos impotentes o como si hubiéramos perdido el control. Recobrar un papel activo en tu cuidado te ayudará a sentir que vuelves a tener el control y que puedes influir en tu propia salud.
  3. Fluirá mejor la comunicación con tu médico: El médico está preparado para escuchar y responder a tus preguntas y preocupaciones hasta que queden claras. Como paciente debes despejar todas tus dudas: ¿Cómo tomo la medicación?, ¿durante cuántos días?, ¿cuándo empezaré a sentir una mejoría?, etc. Una comunicación abierta, continua y bidireccional garantiza un mayor éxito.
  4. Tu tratamiento será más personalizado: Al conocer tus hábitos y estilo de vida, tu médico sabrá de qué forma te adherirás mejor al tratamiento. Por ejemplo, si te receta un antibiótico, se asegurará de que su ingesta sea compatible con tus horarios laborales: quizá en lugar de tomar comprimidos cada 6 horas te conviene más una sola inyección al día. Pero nunca te prescribirá una inyección si tienes fobia a las agujas. La personalización también implica tener en cuenta si el tratamiento se acomoda a tus valores, tradiciones culturales y otros tipos de preferencias.

Cuando eres corresponsable de tu propia atención médica, te sientes más satisfecho con la atención recibida, porque tu problema de salud y todas tus preocupaciones están siendo escuchadas, pero también tus necesidades emocionales y psicológicas. La fórmula es sencilla: para mejorar tu salud empieza por ti mismo.

#LoQueDicetuMédico

Una serie que le da verdadera importancia al valor de los médicos en nuestra vida. Su voz es la que vale.

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