Si bien los médicos en México siempre han sido formados con sólidas bases de la ciencia básica y clínica, así como en la ética y el humanismo, hoy en día la medicina basada en evidencias, la toma de decisiones clínicas y el profesionalismo le han dado un valor agregado al proceso formativo.

Los estudiantes de medicina son entrenados para tomar las mejores decisiones con el paciente, y muchas veces con su familia, para definir juntos las mejores estrategias para la preservación y/o recuperación de su salud.

Los médicos en la actualidad pueden sugerir los mejores tratamientos con base en los avances de la ciencia y su experiencia clínica, siempre tomando en consideración las circunstancias y preferencias del paciente.

Para poder realizar esta práctica moderna de la medicina, los médicos deben mantenerse permanente actualizados mediante programas de desarrollo profesional continuo, aprovechar las evidencias que aporta la investigación científica, así como compartir y generar nuevas experiencias con sus colegas, equipo de trabajo y/o por su cuenta.

Sin embargo, existe un reto mayor:
Establecer una adecuada comunicación y lazo de confianza con el paciente.

Los médicos en formación, tanto de pregrado como en las residencias médicas, deben completar el desarrollo de estas complejas competencias profesionales para poder servir con calidad a sus pacientes, tarea nada fácil de las facultades de medicina y de las instituciones de salud en donde los estudiantes aprenden a ser médicos y los residentes, a ser especialistas.

Las recomendaciones y estrategias para atender la salud de los pacientes suelen ser plasmadas en los expedientes clínicos, informes médicos, indicaciones médicas y en las recetas. Estas últimas son las que nos sirven de guía —para atender nuestro padecimiento en casa—, mismas en las que nuestro médico ha plasmado sus recomendaciones y los tratamientos necesarios para recuperar nuestra salud.

Sin duda un complemento importante para el éxito del tratamiento es la confianza, pues cuando existe confianza del paciente hacia su médico tratante se abre un mundo de posibilidades, donde el médico puede ayudar en el tratamiento de su problema de salud al orientarle sobre los medicamentos, tratamientos y/o procedimientos que convengan en cada caso particular.

La confianza y la comunicación permitirán que en el consultorio se tomen las mejores decisiones al respecto de las alternativas que pueden dar solución al problema de salud del paciente, mismo que debe informarle al médico si es capaz de poder seguir las indicaciones, y, en caso de que existiera algún impedimento, juntos buscar una mejor solución. Para que esto pueda darse, el médico debe informar de manera clara al paciente sobre su enfermedad, así como las opciones e implicaciones del tratamiento.

Lo anterior para evitar o disminuir la posibilidad de que existan barreras en el cumplimiento del tratamiento, que pueden ser desde la incomprensión del mismo, la poca conciencia de las complicaciones que puede traer su abandono, la mala administración de los mismos, el cambio de un fármaco por otro, o la exclusión de algún medicamento indicado. Cualesquiera de estas situaciones pueden derivar en el fracaso del tratamiento.

Para evitar la aparición de estas barreras, posterior a la consulta médica, es muy importante mantener el canal de comunicación abierto y, en caso de que el paciente tuviera alguna duda o recibiera alguna recomendación de un tercero (vecina, familiar, amigo, entre otros), pueda recibir la información correcta y complementaria de su médico.

En el mismo sentido y con afán de mantener el canal de comunicación abierto, así como incrementar el lazo de confianza, es recomendable que el médico ofrezca un seguimiento oportuno al tratamiento del paciente, por los medios que considere necesarios según el caso.

Por todo lo anterior, debemos trabajar para el desarrollo de una mejor comunicación y mayor confianza con nuestros pacientes en aras de fortalecer el cumplimiento de los tratamientos con apego a la ciencia, nuestra experiencia y las preferencias del paciente.

La AMFEM, que representa a 109 escuelas y facultades de medicina, tanto públicas como particulares, que cubren totalmente las 32 entidades federativas, se suma orgullosamente a la campaña #LoQueDiceTuMédico, con la finalidad de fomentar y fortalecer la educación médica continua de calidad para responder a las necesidades de salud de la sociedad a través de la innovación con modelos articulados de formación, atención e investigación, siempre con el respaldo científico y en beneficio de la salud de la población mexicana.