En México existen más de 12.8 millones de personas que viven con diabetes, sin embargo, el 50% de ellos desconoce que tiene esta condición, considerada hoy como un problema de salud nacional que afecta cada vez más a los mexicanos.

Es importante resaltar que la diabetes es una condición de vida donde existe un aumento en los niveles de azúcar (glucosa), debido a la escasa o nula producción de insulina (hormona que produce el páncreas y es la encargada de regular los niveles de glucosa).

Ahora bien, entre mayor conciencia, conocimiento y educación generemos sobre la condición, será mucho más efectivo su control, por lo que resulta esencial conocer las diferencias entre Diabetes tipo 1 y Diabetes tipo 2, para las cuales no existe cura, solamente tratamiento para su control, que debe ser acompañado de educación y cambios de hábitos como por ejemplo la alimentación, la actividad física, un monitoreo constante de los niveles en glucosa, entre otros. Por ello como médicos debemos escuchar y resolver las dudas que nos expresen nuestros pacientes.

La Diabetes tipo 1 es autoinmune, lo que significa que nuestras propias células del cuerpo destruyen las células encargadas de producir insulina y, por consecuencia, existe un aumento de la glucosa y su tratamiento requiere que se administre insulina vía subcutánea, es decir, en el tejido graso que se encuentra debajo de la piel, por lo tanto, hay que recordar que este tipo de diabetes no se puede prevenir.

En el caso de la diabetes tipo 2, esta se origina por herencia o por factores que pueden contribuir a desarrollarla, como malos hábitos de alimentación, tabaquismo, sedentarismo y baja o nula actividad física, entre otros. En este caso el tratamiento puede ser vía oral como tabletas o comprimidos y, en ocasiones, se puede requerir insulina.

El incremento de glucosa en el organismo puede provocar daños en diversos órganos vitales tales como en los ojos (retinopatía diabética), riñones (nefropatía diabética), nervios (neuropatía diabética), o incluso amputación de alguna extremidad inferior. Por ello cada paciente se debe individualizar y el seguimiento será único, dependiendo de sus necesidades.

¿Se puede cambiar la receta o abandonar el tratamiento cuando nos sentimos mejor? En este caso, por ser una condición crónica, lo más importante es acudir de manera periódica con nuestro médico y mostrarle los exámenes de laboratorio, los registros del monitoreo de glucosa, porque esta información será determinante para que el médico pueda tomar decisiones sobre el tratamiento más adecuado.

Cuando se vive con diabetes, es importante acudir al médico de manera periódica, esto puede ser cada mes, cada 3 meses o anual, y lo determinará el especialista según las necesidades del paciente, considerando las posibles complicaciones, el control de los niveles de glucosa, y la fecha del diagnóstico.

Los síntomas que se consideran señales de diabetes y motivo para acudir con el médico inmediatamente son: visión borrosa, el incremento en la sensación de hambre y sed, así como deseo frecuente de orinar, fatiga y pérdida de peso. La finalidad será tener un diagnóstico y tratamiento oportunos para un buen control y evitar complicaciones crónicas.

¿Existen alimentos prohibidos? Cuando hablamos de diabetes y de hábitos alimenticios específicamente, no hay alimentos prohibidos. Por ello y como parte de la educación que realizamos para prevenir y controlar esta condición, es importante que existan porciones adecuadas e identificar los grupos de alimentos para un buen control, tales como los hidratos de carbono, que tienen un impacto en los niveles de azúcar o glucosa.

En la Federación Mexicana de Diabetes, A.C., impulsamos una herramienta fundamental para el buen control que es la “Educación”, con el objetivo de dar a conocer todas las opciones al alcance de los pacientes mexicanos, por ello participamos en la campaña #LoQueDiceTuMédico, para fortalecer juntos la difusión tanto a los profesionales de la salud como al público en general con la meta de mejorar la calidad de vida de los pacientes con diagnósticos oportunos, tratamientos correctos y generar una calidad de vida al 100 por ciento.