Conoce los síntomas atípicos de COVID-19

Por: Dra. Edith Rosado
Especialista mexicana en oncología y hematología, desde París, Francia.

Te saludo desde París, Francia, donde colaboro en un centro de investigación sobre cáncer y padecimientos hematológicos. La pandemia del COVID-19, que ha afectado a nivel global, requirió medidas inmediatas para atender a los pacientes, así como establecer una acción coordinada con las autoridades de salud para protegernos a todos.

En el hospital donde trabajo se designaron dos secciones; una para las personas sanas y otra para las personas con diagnóstico positivo. Asimismo, se establecieron protocolos en dos entradas en lados opuestos: una para para el personal de salud y otra para pacientes donde se hacían entrevistas, pruebas rápidas, así como la confirmación con una tomografía de tórax.

Si bien los preparativos fueron robustos, con hospitales exclusivos para la atención de personas con COVID-19, así como hospitales blancos –dedicados a la atención de otros pacientes con tratamientos específicos–, hubo una saturación excesiva al punto de utilizar áreas para reanimación, terapia intensiva y camiones con refrigeración para los cadáveres.

Desde la declaratoria de emergencia hasta llegar a la saturación, pasaron más o menos 15 días. En Francia, la experiencia previa con el MERS, hace 8 años, hizo pensar a las personas que no ocurriría de ese modo y la gente se confió, por lo que todos los institutos de salud, tanto públicos como privados, fueron impactados por la saturación

En todos los hospitales e instituciones francesas encargadas de atender a los pacientes, se tomaron las medidas de prevención, que incluso llegaron a ser extremas, como realizar actividades de limpieza entre 6 a 7 veces al día. Pero uno de los principales focos de contagio fue el transporte público.

Especialistas de otras disciplinas también fueron llamados para colaborar en la atención a las personas con COVID-19 y con el apoyo de los residentes, se estableció un filtro telefónico, donde toda la gente se comunicaba y en caso de complicaciones, se enviaba un servicio de urgencias (con protección específica) al domicilio y, en casos graves, se le trasladaba al hospital.

Cuida a los tuyos, hay síntomas no tan comunes

La agresividad de los síntomas varía de persona a persona. En algunas hubo manifestaciones a nivel de los dedos o puntos rojos en la piel, e incluso casos muy graves por tromboflebitis, que consiste en un infarto en el cerebro que puede matar a la persona. En pacientes con factores de riesgo –como obesidad– observamos disnea (dificultad para respirar) y lesiones muy específicas en las imágenes de tomografía.

Por otra parte, la gran mayoría de los pacientes pueden presentar síntomas que jamás habíamos visto, tales como lesiones en la boca (similares al herpes), otras con manifestaciones cutáneas solamente, dolor estomacal extremadamente fuerte o infartos cardiacos.

Otras de las manifestaciones no tan comunes de la enfermedad consisten en un fuerte dolor abdominal, con duración de 2 a 3 horas, tan intenso que impide comer.

También se ha reportado la aparición de un “rash” cutáneo, que consiste en erupciones en la piel –recientemente revelado en estudios–, que aumenta en 24 horas y nos puede hacer pensar en una intoxicación; esta manifestación en la piel podría provocar eczema, que consiste en una sensación de comezón que produce mucha molestia.

La sensación de cansancio extremo también es un signo de alerta por ello se recomienda llamar a los servicios de emergencia especializados en el manejo de la enfermedad, quienes determinarán si se debe internar al paciente o mantener la cuarentena en el domicilio durante el tiempo que indiquen las autoridades sanitarias.

La enfermedad tiene manifestaciones diversas que hacen pensar en otras enfermedades, en particular el síndrome paraviral que entre otros signos aparenta una reacción alérgica y se puede presentar en todas las edades.

Particularmente en los niños resulta importante la prevención toda vez que una de las manifestaciones del síndrome paraviral es la enfermedad de Kawasaki, que puede causar infartos y secuelas graves en edades tempranas, por ello debemos evitar por todos los medios que los niños se contagien. Entre los casos que nos han prendido los focos de alerta por síntomas no convencionales hemos observado muchos, particularmente en mi área de especialidad (hematología), hubo personas con derrames en las extremidades, particularmente en los dedos, que de manera súbita se ponían morados.

Otro caso fue una paciente con tromboflebitis cerebral que inició con una fiebre leve, sin tos ni otras manifestaciones como cansancio. Tenía antecedentes de linfoma y los análisis se enfocaron en la búsqueda de una complicación del mismo, se realizaron las pruebas de COVID-19, todas negativas y, hasta que se realizó el estudio de punción lumbar, fue que se diagnosticó la infección por COVID-19.

Lamentablemente colegas en otras instituciones confirmaron tres o cuatro casos con este tipo de manifestaciones por cada hospital. Otro caso de que tuvo mucho impacto fue el de un paciente relativamente joven –alrededor de 50 años– con un infarto fulminante, sin antecedentes ni manifestaciones previas.

Sin duda, uno de los casos que más llamó nuestra atención fue el de una chica de 16 años, que falleció por COVID-19, con los síntomas típicos (tos seca, dificultad para respirar y fiebre), pero falleció en menos de 24 horas posteriores a su diagnóstico, sin antecedentes ni factores de riesgo.

Agradezco la invitación por parte del movimiento #LoQueDiceTuMédico para compartirte mi experiencia con la pandemia lejos de México. Te recomiendo seguir las indicaciones de las autoridades de salud, así como las indicaciones de tu médico para protegerte a ti como a tus seres queridos, pues la pandemia aún no termina. Todos somos susceptibles de contraer esta grave enfermedad, sigamos las recomendaciones para fortalecer la prevención, que es el único modo de cuidarnos, y quédate en casa.